La petición entra. A partir de ahí, se encarga él.
- 1AILee el correo — saca medidas, cantidad y papel
- 2AIEscribe el presupuesto — con lo que encontró, no con un formulario en blanco
- 3AIVe lo que falta — y redacta el correo que lo pide
- 4Abre el trabajo — carpeta creada, archivos descargados, vía PressKit
→ Abres un presupuesto que ya está escrito.
No pones tú el precio. Lo ponen tus máquinas.
- 1Encuentra el pliego con menos merma
- 2Escandalla la tirada — en tu máquina, tu papel, tus precios
- 3Añade los acabados — cada uno con su propio margen
- 4Muestra el desglose — coste, beneficio, precio final
- 5Bloquea el precio en cuanto lo acordáis
→ El número es tuyo, no una estimación al aire.
Te dice qué ha leído — y qué no.
- 1Lee la petición — especificaciones dentro de texto corriente, en cualquier idioma
- 2Muestra su fuente — qué dijo el cliente, qué dice su historial
- 3No rellena huecos — «como la última vez» es una pregunta, no una respuesta
- 4Escribe el recordatorio — un clic, pide exactamente lo que falta
- 5Lee el PDF de tu proveedor — tarifa dentro, almacén actualizado
- 6Responde dentro de la aplicación — con tus números reales, no genéricos
En todas partes la IA adivina para parecer lista. En una imprenta, adivinar es reimprimir.
→ Lo corriges. No lo auditas.